Querida abuela.
Sólo te conocí a través de mi madre, que te perdió cuando tenía 14 años. Ella te idolatraba. Pasé muchas horas mirando el puñado de fotos que tenía de ti. Empezando por aquella en la que estabas junto a Gong Gong el día de tu boda. Nunca sonreías en tus fotos. Yo tampoco lo habría hecho si mi matrimonio hubiera sido concertado.
Leer más