Por mucho que intentara convencerla de que no lo hiciera, Alysha quería ser un sapo.
Qué hay de una bruja - no.
Simba el rey león - no.
Ariel la sirenita - no
Un fantasma - no. no. no.
Pero cariño, los sapos son asquerosos.
No me importa. Quiero ser un sapo.